Capítulo 58: Mi gran amigo Gor (III)

Aquí tenéis, como os prometí. No os entretendré mucho por ahora. Ya os lo contaré todo más abajo. Ahora, solo disfrutadlo!

Por si acaso, capítulos anteriores:

Primero: Mi gran amigo Gor (I)

Segundo: Mi gran amigo Gor (II)

Domingo 14 de Abril

Diario, como puede un día empezar tan bien y acabar de forma tan desastrosa? Esta mañana, todos en la casa nos levantamos muy muy temprano para poder ir de excursión al campo. Yo estaba teniendo un sueño muy bonito en el que toda la clase le tiraba huevos a Wendy, cuando mi madre me zarandeó. Me dijo que fuera a desayunar, que pronto nos iríamos al campo. Comimos rápido entre bostezos, cogimos nuestras mochilas y salimos todos juntos hacia la aventura.

Todo fue tan deprisa que no tuve tiempo a despedirme de Gor ni a decirle adonde iba, como tenía planeado ayer. En ese momento no me preocupaba, pues no le daba mucha importancia a lo que ese cura nos había contado. Quizás debería haberlo hecho.

El caso es que el paseo por el campo fue muy bien: hacía un sol radiante sin apenas una nube y a pesar de que la noche anterior había llovido un montón, por lo que la hierba estaba aún muy fresca. Nos encontramos unos cuantos caracoles rezagados con los que me puse a charlar un rato, hasta que me llamaron mis padres. Después estuvimos jugando con la pelota, saltando de un lado para el otro, corriendo… En cuestión de minutos mis padres quedaron agotados, así que hicimos una pausa y nos comimos nuestros bocadillos. Mientras ellos hacían la siesta bajo un árbol, yo me fui a perseguir las mariposas que había revoloteando entre las flores. Casi pillo a una que estaba desprevenida, pero se me escapó de entre la manos por muy poco…

En fin, al cabo de nada mis padres se desperezaron y dijeron que ya era hora de volver. Yo estaba de acuerdo: tenía los pies muy cansados, la gorra sudada y esa tarde hacían un especial de dibujos en la tele que no me quería perder, así que regresamos por el mismo camino hacia casa. Pero no podíamos intuir lo que nos esperaría allí.

Nada más entrar, nos quedamos paralizados. Toda la casa estaba patas arriba: platos, jarrones, fotografías, cuadros, muebles, cazuelas, todo tirado por el suelo. Parecía como si hubiera habido una tormenta por toda la casa, apenas quedaba nada que no estuviera tumbado o roto. Fuimos rápidamente a preguntar a la señora Flitwick, por si sabía lo que había pasado. Nerviosa, nos contó que había notado un temblor muy fuerte, como si hubiera habido un terremoto. Además le pareció escuchar algo parecido a un grito proveniente de nuestra casa, aunque dijo: «No me hagan mucho caso, mis oídos ya no son lo que eran…», tratando de aparentar tranquilidad.

Al volver a casa, aprovechando que mis padres estaban ocupados recogiéndolo todo, me escabullí hacia el sótano, preocupada por si le había pasado algo a Gor. Cuando llegué allí, no me costó nada encontrarlo, pues habían desaparecido prácticamente todas y las estanterías y objetos. Lo poco que quedaba, estaba esparcido por el suelo y casi roto. Gor se hallaba en una esquina, de cara a la pared, medio encogido a causa de su tamaño. Y fue cuando me acerqué preguntándole si estaba bien, cuando me fijé en las paredes. Había unas grietas y marcas en ellas, parecidas a las que alguien dejaría si las hubiera estado golpeando. Alguien con una gran fuerza y unas manos grandes como una rueda de camión.

«Gor, qué ha pasado aquí? Has sido tu quien ha causado todo esto?» le pregunté, con voz temblorosa. Pero el seguía sin responderme, mirando fijamente en la pared, como si no me hubiera oído. Me fui acercando lentamente y empece a oir un ruido familiar. Crec. Un chasquido parecido al que había escuchado la primera vez que fui al sótano. Crec. Aunque a la vez totalmente diferente. Crec. Pero a pesar de ello yo ya sabía qué lo provocaba. Crec. Gor estaba royendo algo.

Cuando fui a preguntarle qué era, me fijé en un objeto que había en el suelo, justo al lado de mis pies. Parecía una moneda dorada, enterrada bajo un trozo de estantería podrida, pero cuando me agaché para cogerla, vi que había algo más bajo la madera, así que tiré de ella. Al sacarla, comprobé moneda se encontraba atada a una cinta azul medio rota. Entonces comprendí que la moneda era en realidad un insignia, aquello era un collar como el que llevan los perros.

«Como ha llegado hasta aquí?» pensé «los antiguos dueños tenían un perro?». Pero apenas tenía polvo y parecía más nueva que todos los otros trastos del sótano. Extrañada, la examiné más de cerca y entonces me fijé que en el reverso de la insignia había apuntada una dirección, por si se perdía el perro. Al leerla, se me cayó el alma a los pies: era la casa de al lado, la de la señorita Flitwick. Aquel era el collar de su perro perdido.

Me giré lentamente hacia Gor y, al mismo tiempo, Gor giró su cabeza hacia mi. Y puede comprobar lo que estaba royendo.  Grité, dejé caer el collar y salí corriendo del sótano sin vacilar. Mis padres vinieron preocupados y preguntando qué pasaba, pero yo les dije que había tropezado en la oscuridad y me había asustado. Eso les tranquilizó, pero no les convenció para no echarme la bronca por escaquearme de ordenar la casa.

Para cenar, había muslitos de pollo, aunque yo apenas pude probar tres bocados antes de salir corriendo al lavabo a vomitar. Mi madre, preocupada, dijo que posiblemente fuera algún tipo de gripe y lo mejor era llevarme a la cama. Yo ya sabía que no era nada de eso, pero accedí de todos modos para poder escribir tranquilamente en ti y no tener que cenar. Al rememorarlo ahora, casi vuelvo a vomitar… Aquellos huesos de pollo me recordaban demasiado lo que había visto aquella tarde: la mandíbula de Gor royendo un hueso casi tan grande como mi brazo. Un hueso de perro.

Lunes 15 de Abril

Diario, no se si podrás comprobarlo, porque no tienes ojos ni nada parecido, pero ahora mismo estás en mi colegio.

Esta mañana, por alguna extraña razón, te he sacado de tu escondite debajo del colchón y te he puesto en la mochila, junto a los deberes. No se a que ha venido este impulso, pero me alegra tener alguien que me haga compañía, porque ahora mismo me siento muy sola.

La noche anterior apenas pude dormir, preocupada como estaba por Gor. Y si el Padre Meadow decía la verdad? Y si pudiera resultar peligroso? Ya se había tragado a un perro, cuanto tardaría en empezar a comer personas? Todas esas preguntas danzaban en mi cabeza una y otra vez sin encontrar respuesta y apenas pude conciliar el sueño un par de horas. Por eso me quede dormida en clase varias veces y los profesores, normalmente amables y sonrientes, hoy me han regañado y fruncido el ceño en señal de desaprobación.

Rossy enseguida ha notado que me pasaba algo, y me ha preguntado qué es lo que era. Yo le dije que se lo contaría en el recreo, pues aún no le había contado nada sobre Gor y tampoco quería que se enterara toda la clase de mi problema. Allison estaba sentada a mi lado y ella tiene unos oídos muy sensibles cuando se trata de chismorreos…

Nada más sonar el timbre del recreo, lleve a Rossy a un rincón apartado y empecé a contarle todo sobre Gor. Como lo había conocido, lo que me contó el Padre Meadow, el incidente de ayer, todo. Al principio parecía muy animada por el secreto, pero a medida que iba avanzando la historia, su sonrisa se fue marchitando poco a poco, hasta que no quedó rastro de ella. Cuando acabé le dije que estaba muy confusa, que no sabía que hacer y que si podría ayudarme. Ella se rió y me dijo: «Es una broma, verdad? No esperaras que me crea todo eso?». «No es una broma! Es de verdad, te lo juro! Tienes que ayudarme!», le contesté en tono suplicante. «Qué te has creído, que soy un bebé!? No intentes tomarme el pelo!» me chilló. Y se fue corriendo. Y yo me quede sola.

Y aquí estoy, en mitad del recreo, escribiendo sola en un rincón. Como ha podido ocurrir todo esto, diario? La semana pasada tenía a Gor y a Rossy para apoyarme, pero ahora solo me quedas tú. No entiendo como ha pasado… El sábado Gor estaba perfectamente y ayer de repente se puso de ese modo… Como si fuera el Gorshlack del que hablaba el cura… Qué fue lo que cambió en él ese día? Quizás fue la excursión al campo… A Gor quizás le hubiera gustado venir con nosotros (aunque obviamente no puede, porque le da miedo la luz) y no quedarse en casa solo…

Eso es! El Padre Meadow dijo que Gorshlack era un demonio de soledad! Aquella mañana no pude ir a saludarlo como de costumbre y por eso estaba de tan mal humor! Gor se transformó en Gorshlack e hizo todas esas cosas malas sin querer, como los hombres lobo de las pelis. Solo necesita no estar solo y volverá a ser el Gor de siempre!

Aunque eso significa… Que ahora debe estar muy enfadado, porque esta mañana tampoco fui a hablar con él, ya que me daba demasiado miedo. Oh no! Tengo que llegar a casa temprano, antes de que ocurra algo malo… Deséame suerte, diario!

Martes 16 de Abril

Querido diario, todo ha acabado. Ayer, cuando volvía corriendo hacia casa y apenas quedaba cruzar una esquina, noté que algo malo estaba pasando: sentí un súbito temblor bajo mis pies. Aceleré el paso hasta llegar a mi calle, temiendo lo peor. Pero lo peor ya estaba pasando: Gor se encontraba en mitad de la calle, desierta y silenciosa. Permanecía de pie y era enorme, medía casi tanto como las casas del vecindario. Alzó sus brazos y lanzó un grito tan fuerte y grave que retumbó en mi pecho un buen rato.

Entonces oí una voz detrás mío que decía: «Apártate demonio impío! Regresa a la oscuridad de la que provienes!». Me giré al reconocer esa voz: era la del Padre Meadow, que empuñaba una de esas cruces religiosas como arma. En respuesta, Gor volvió a rugir y se dirigió hacia él, mientras el cura iba recitando con los ojos cerrados cosas que no llegaba a comprender de tan rápido que iba. Yo estaba paralizada por el miedo, no sabía que hacer. Entonces Gor alargó la mano para cogerlo, pero cuando estuvo lo suficientemente cerca, el padre abrió los ojos y todo él despidió un aura de luz tan intensa que tuve que cerrar los ojos  para no dañármelos .

Lo siguiente que oí fue el grito de Meadow y cuando volví a abrir los ojos, éste estaba volando por los aires. Por suerte, aterrizó sobre unas bolsas de basura, que amortiguaron su caída. Pero a pesar de ello, le sangraba la cabeza y resoplaba con fuerza. Yo estaba en estado de shock, no podía creer lo que estaba pasando, todo lo que pasaba delante de mi era como si perteneciera a otro mundo. Mientras, Gor se acercó a él con paso lento, pasando a mi lado sin mirarme, y estaba a punto de agarrar al padre cuando algo se encendió dentro de mi. Una llama de valor, furia y justicia al mismo tiempo.

Fui corriendo hacía él, mis pies apenas tocando el suelo, y me abrace a su pierna. El extraño tacto seguía siendo el mismo de siempre, aunque sin la sensación reconfortante que recordaba. Y entonces le dije a Gor: «Por favor, no lo hagas… Tu no eres malo, Gor… No tienes porqué hacer estas cosas… Por favor, Gor…» le supliqué sollozando, «No lo hagas, así solo empeoraras las cosas… Se que es horrible estar solo, pero no le hagas daño a la gente por eso, Gor… Así solo conseguirás que huyan de ti… No seas malo, Gor…».

Entonces me di cuenta de que Gor estaba quieto, muy muy quieto. Se había quedado parado, como si fuera una estatua. Lentamente, giró su cabeza hacia mi y me miró con sus ojos blancos y sin pupila. Me pareció a notar un poco de culpa en ellos. Mientras, el Padre Meadow, que seguía malherido, se levantó y acabó de recitar un canto. Entonces la luz volvió a llenarlo todo y yo me sumergí en ella y sentí una cálida placidez. Cerré los ojos, dejándome llevar por esa sensación y perdí el conocimiento.

Cuando me desperté, ya era de día, estaba en la cama de un hospital y tenía a mi madre y a mi padre a mi lado, aliviados de que me despertara. Y me contaron lo que les había dicho el Padre Meadow: que hubo una explosión de gas en el sótano, que yo me caí a causa de los temblores y que él, pasando de casualidad por el barrio, me encontró en el suelo y me llevó al hospital. Por suerte yo estaba bien, solo tenia una ligera contusión en la cabeza y nada más.

Como mis padres estaban trabajando esa tarde y no vieron nada de lo ocurrido, se creyeron de pies juntillas las mentiras del sacerdote. No dejaban de alabarlo e incluso mi padre, que odia a los curas, aseguró que estaría eternamente en deuda con él.

También me comentaron que fuera a verlo lo antes posible a su parroquia, pues tenía algo importante que decirme. Yo ya sospechaba que sobre qué seria. Así que esta misma tarde ya salí del hospital y fui directamente a verle.

Mis padres se quedaron en el coche, esperando, mientras yo entraba en aquel edificio tan grande y cavernoso. Adentro cada pequeño sonido rebotaba por las paredes, amplificándose y dándole un aire místico. El Padre Meadow me estaba esperando en uno de esos bancos tan largos.

Como siempre, se mostró muy amable y sonriente, preguntándome si me encontraba mejor, si mis padres estaban tranquilos… Yo intenté compensarle con la misma amabilidad, aunque había un asunto del que quería hablar urgentemente. Así que después charlar un rato de cosas sin importancia mientras recorríamos la iglesia, le pregunté: «Y donde está Gor?».

El padre detuvo sus pasos y me miró durante un buen rato, muy callado, hasta que me dijo: «Ha regresado a su mundo».   «Qué mundo?» le pregunté. «El reino de los demonios. Cuando un demonio es exorcizado, éste desaparece de nuestro mundo y regresa a su lugar de origen.» me contestó. «Es un lugar cruel y oscuro, nada agradable de visitar» dijo con la mirada perdida, «Aunque de todos modos, nadie sabe cómo llegar hasta allí» concluyó.

Entonces fui yo la que me quedé parada. El padre se dio cuenta y me miró preocupado. Con un hilo de voz le pregunté: «No va a voler, verdad?». Casi estuve a punto de llorar cuando vi que negaba con la cabeza. Me dijo: «No lo se, pequeña. Los demonios aparecen allá donde la oscuridad los lleva. Nadie puede saber cómo o cuándo ocurre». Me puse a llorar sin remedio, mientras Meadow me sentaba en un banco. Gor se había ido. Se había ido y no iba a volver. Había perdido al único amigo que tenía, el único que me cuidaba y comprendía. Estaba sola de nuevo.

El cura volvió con un vaso de agua y me hizo beber un buen trago. Cuando estuve un poco más calmada, me dijo: «Aunque quizás este caso sea distinto». Yo le miré sin comprender y continuó: «La verdad, en todos mis años nunca había oído nada parecido. Cuando os vi juntos, enseguida lo noté: ese monstruo y tu tenéis una conexión muy fuerte. Jamás había pasado algo así. Los demonios están hechos para odiar a los humanos, no para amarlos». «Entonces…» empecé a decir yo, el padre me miró y dijo con una sonrisa: «Algo ha cambiado en ese ser y ha sido gracias a ti. Estoy seguro de que lo recordará siempre, esté donde esté».

Al cabo de nada, salí de la iglesia y volvimos todos juntos a casa. En el contestador teníamos varias llamadas, todas de gente preocupada por mi: una de la señora Flitwick, otra de la directora del colegio y otra de la madre de Rossy. Al parecer, Rossy se había puesto muy triste desde que se enteró de mi accidente y quería decirme algo por teléfono. La llamamos a su casa y cuando ella se puso, me contó llorosa que lo sentía mucho y quería volver a hacer las paces conmigo. No pude hacer más que sonreírle y decirle que sí y que nos veríamos mañana.

Al final he perdido un amigo, pero he podido recuperar otro. Creo que con eso tengo suficiente por hoy, diario.

FIN

Y así concluye Mi gran amigo Gor! Ha sido un duro camino, pero ha merecido la pena. Me ha encantado trabajar en esta obra y poder desarrollar de la nada unos personajes tan característicos. He puesto mucho esfuerzo en cada palabra para que este sea uno de los mejores relatos de este blog, y espero haberlo conseguido. Estoy muy orgulloso de mi trabajo y espero que os haya gustado tanto como a mi vivir las aventuras de Vecky y Gor.

Pero no os penseis que la historia de Gor ha acabado. Le he cogido demasiado cariño a estos personajes como para dejarlo solo en esto. Aunque por ahora me gustaría dedicar mi tiempo en otras cosas, quizás algún día Gor vuelva a visitaros de nuevo. 😉

No olvideis comentar vuestras opiniones, reflexiones y sentimientos aquí debajo! Y como diría un gran amigo mío: Gooooooooooooooooooor!

Capítulo 40: El último que queda

Este texto está diseñado para ser leído dos veces. Como todas las buenas ideas, me vino mientras me duchaba. Disfrutadlo.

Soy el último que queda. Todos los demás han sido capturados sin compasión. Qué voy a hacer? Debería huir o intentar salvarlos? De un modo o de otro, no sé si podré conseguirlo. No dispongo de armas y nunca he destaco por mis habilidades de lucha. Lo único que tengo es mi ingenio y mi capacidad de improvisacion. No es un gran consuelo…

El enemigo está por todos lados, pero por suerte el terreno boscoso ofrece muchos escondites. Desde el mío puedo avistar la base enemiga, situada entre cuatro grandes árboles que forman un cuadrado. Ahí es donde se encuentran mis compañeros capturados.

Doy un suspiro. Podría escapar y esperar a que todo se acabara, pero entonces estaría dejando de lado a mis seis amigos y amigas, mis camaradas. Pero si fracaso en mi intento de rescate, todo habrá acabado y la deshonra caerá sobre todos. Dios, porqué me metí en este juego?

Al final, decido salir e intentar un rescate sigiloso. Voy avanzando despacio, ocultándome de árbol en árbol, procurando no ser visto. Mierda, oigo pasos. Me quedo muy quieto, con la espalda pegada al tronco, mientras las pisadas se acercan. Oigo a un par de ellos conversar tranquilamente. Cada vez los oigo más cerca, el sudor gotea por mi frente. Pero las pisadas pasan de largo. Me espero un segundo y luego, sigo avanzando con sigilo.

Cada vez me voy acercando más a la base y a mis compañeros. De pronto, oigo un ruido y me echo al suelo, tras una roca. El corazón me late con fuerza, me quedo quieto, con la cara hundida en la hierba, hasta que comprendo que el sonido que oí era el de un pájaro. Uf. Me levanto tras la roca y veo a uno de ellos a quince metros de distancia, mirándome fijamente. Empieza a gritar.

Rayos. Adiós al rescate sigiloso. Empiezo a correr como un condenado en dirección a la base enemiga, mientras el que gritaba me persigue. Queda muy poco trecho, quizás lo pueda conseguir.

Al tipo que gritó se le unen los dos que oí conversar antes, pero gracias a mi cuerpo ágil, no consiguen alcanzarme. De repente, aparece otro justo delante mío, pero consigo hacer una finta y lo esquivo. Otros dos se lanzan sobre mi desde detrás de un par de árboles, pero otra vez mi cuerpo ágil consigue evitar que me atrapen, encontrando un hueco entre los dos.

Quizás sí que tenga alguna cualidad más a parte de mi intelecto. Estoy llegando a la base, donde ya puedo ver a mis compañeros y aún no han conseguido pillarme. Ya puedo oler el sabor de la victoria, cuando un fuerte brazo coge el mío y me impulsa hacia atrás. El enemigo, más grande y fuerte que yo, no deja que avance un paso más. Mierda. Tenía tantas ganas de llegar que no vi como se me acercaba uno de ellos por el lado. Todo ha terminado.

Y en efecto, todo ha terminado. Suena la campana del fin recreo y todos empezamos a andar hacia el colegio. El niño que me sujeta el brazo se va a reír con sus amigos ganadores, mientras que mis compañeros de equipo me dan palmadas en la espalda diciéndome que ya habrá más suerte la próxima vez que juguemos. Yo asiento y les doy las gracias, mientras contemplo la pineda, hogar de todos nuestros juegos de infancia, preguntándome qué me habrá puesto mi madre en el bocadillo.

FIN

PD/ Mai us ha passat que heu tingut una idea molt gran a la dutxa? Creieu que es podrien fer brainstorming’s amb sis o set nois i noies ficats a la dutxa? Ajudaria a la creació d’idees?

PPD/ No em prengueu per pervertit, anirien tots en bañador.

 

Capítol 38: Preguntes

Perdona, em pots dir la hora? Perdona, em pots deixar el boli? Perdona, ja sé que et dec semblar un pesat, però no tindràs pas un regle? M’has ajudat molt a l’exàmen, te puc convidar a un café? El vols amb sucre o sense? Crec que no ens hem presentat: jo soc l’Enric tu ets…? I d’on ets? I quina música t’agrada? Ah, doncs dintre de poc faran un concert al meu poble, els vols venir a veure? Tens cotxe? Vols que vingui jo a buscarte? A quina hora? Estàs llesta, Laura? Saps que estàs molt guapa amb aquest vestit? Què vols per beure? M’encanta aquesta cançó, i a tu? Ja t’he dit que estàs molt guapa amb aquest vestit? S’esta fent tard, vols quedarte a dormir a casa meva? Vols algu per beure? Amb gel o sense? Te puc fer una pregunta molt personal? Creus en els amors a primera vista? Creus que algú es pot enamorar enmig d’un exàmen, només per veure un clatell? Laura, vols sortir amb mi? Fer ho aquí, estàs segura? Vols cereals per esmorzar? Vols un café? Te va agradar l’ho d’ahir? Vols que repetim? Et fa res si fumo? Et sembla que anem massa ràpid? A mi també, pero no creus que és millor així que no pas haver d’esperar-nos? Vinga, anem cap a la uni? Laura, pots quedar per aquesta tarda? Laura, pots quedar per aquest finde? Laura, pots quedar aquesta setmana? Laura, vols que quedem per repassar apunts? I després anar al cine? Vols que sortim de festa? I qué, ja has trobat feina per aquest estiu? Ah sí, de recepcionista? Quan comences? I quant cobres? Creus que entre el teu sou i el meu ens donarà per comprar aquell piset prop de la costa? Què te sembla a tu? Es un bon lloc per viure-hi, no? Ens el quedem doncs? Què tal el teu primer dia? Esgotador, no? Creus que ho podàs aguantar? Podrem fer l’esforç els dos junts, no Laura? Quin programa vols veure? Què estàs llegint? Quin mal temps que fa, oi? No se’t fa pesada la rutina? Crec que m’apuntaré a un gimnàs, et sembla bé? M’han fet fora de la feina, t’ho pots creure!? No tenen prou amb haver-me ficat de becari que a sobre m’han de fer fora just ara, a final de mes!? I ara on busco feina, jo!? Has vist si accepten currículums al súper? Creus que aquesta tarda estarà oberta? Aquesta tarda sortiré a repartir currículums, et fa res que agafi el cotxe? Ja ho sé que tens encarrecs, però com que vagi jo al poble del costat? Encara no està el sopar fet!? Ho sento, ja sé que estàs cansada, no ploris, em perdones? Sap on estan les claus del cotxe? Tens canvi per tabac? Per què coi ho he de deixar? D’alguna cosa he de morir, no? Clases de aerobic? Perquè m’hauria de semblar malament? No estàs farta d’aquests polítics? Has vist on són les meves sandàlies? Qui trucava? Qui és el Toni? Un company de aerobic tan tard? On eres? Doncs perquè arribes a aquestes hores? Com que et deixi estar? Com que marxes? On vas Laura? On vas?

FI?

Sí, fi.

Ok, com que estic aburrit (i vosaltres suposo que també), podeu posar en els vostres comentaris fins a tres preguntes. Quan hagin passat un parell de capítols us les respondré en un capítol titulat «Respostes». Podeu preguntar el que sigui ja sigui una xorrada, una cosa seria, una cosa rara, qualsevol pregunta! (Ara, que la respongui o no, depén de lu ofensiu o personal que sigui :P)

Som-hi i disfruteu del vostre estiu!!

PD/ http://grooveshark.com/s/Preguntas/2W7BHa?src=5

Capítol 33: Decepció

Fa una setmana em sentia orgullós del meu poble. De la rebelió que es va aixecar, del crit indignat i cansat de la gent, dels somnis efervescents que sorgien entre pancartes i debats, de veure que per un cop, les coses estaven canviant.

I ara la gent del meu poble, la de la meva terra m’ha decepcionat enormement:

·Per no entendre el missatge que se li estava enviant durant les eleccions municipals. Per no aportar alternatives a un bipartidisme que ens treu llibertats a l’hora escollir.

http://elestafador.com/wp-content/uploads/2011/05/Toni_T_Morro.jpg

·Per la rápida i cruel represió que han patit els indignats: injusta, innecesaria e intolerant. El govern continua sense donar solucions pacífiques als problemes que li venen a sobre.

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·Per la falta de consideració d’alguns polítics i mitjans envers aquest moviment. La desinformació i la confusió fa que el missatge no sigui clar, que es malinterpreti o que passi inadvertit.

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·Pero sobretot, estic decepcionat amb el resorgiment de la xenofobia i l’odi envers la inmigració. De veure com la gent s’está equivocant d’enemic, com estan culpant a qui, com nosaltres, són unes victimes més de la crisi. De veure com la manipulació i la falta de valors auténtics han arribat fins aquest punt. M’ha decepcionat que hagis triat aquesta opció, Espanya. Et creia més adulta.

Tot això no fa més que evidenciar una cosa: hem de seguir lluitant. Perque encara queden moltes coses per solucionar, encara queda molta merda per treure.

Us deixo amb un vídeo que m’he trobat aquest matí, molt divertit i aclaridor:

Bona nit i que difruteu del Barça d’avui.

PD/ Totes les imatges estan tretes de http://elestafador.com/ i pertanyen als seus creadors, sense cap voluntat de diners ni res de res.

PPD/ Época d’examens, si em veig en cor renovo, sino doncs no.

Capítulo 32: Indignación

*Aclaración: Todas las opiniones que van a ver no son mías, este texto es una IRONÍA. Pero seguro que habrá alguien para lo que vaya a decir sea verdad. Dicho esto, sigan disfrutando de la película.

Pero bueno, qué está pasando aquí!? Me voy unos días de viaje y cuándo vuelvo, me encuentro todo hecho un desastre! Gente berreando por las calles, cazuelas sonando a todo trapo, carteles por doquier, multitudes acampando en las plazas! Por favor, ni que estuviéramos en guerra!

«Los Indignados» se hacen llamar. Pero indignados de qué!? Si es que TODO VA BIEN!! Bueno vale, estamos en crisis, pero eso ya lo solucionarán los de arriba. Nosotros no podemos hacer nada, NADA! Bueno vale, podemos quejarnos, pero no nos lleva a ninguna parte. Un cambio de sistema? Una nueva forma de hacer política? Una revolución ética? Eso sólo destroza los cimientos sobre lo que se ha creado el Mundo! Y si lo destrozan todo qué queda!? NADA! Un vacío donde NADA es posible. Porque ya lo hemos visto TODO, la história ya esta escrita y nosotros ya no formamos parte de ella.

Todo aquel que se está manifestando es un antisistema, un idealista, un iluso, un multi-terrorista: pro-ETA, pro-Alqaeda y pro-PSOE, un anarquista, un destructor de fundamentos, un crío maleducado, un fumeta, un drogadicto, un rojo, un rebelde, un paria, un inadaptado, un sin-sentido, UN SOÑADOR!

No hay ninguna realidad ahí fuera! El único camino posible es el que ya está marcado. Porque unos cuantos salgan a la calle y griten tonterías sin sentido no va a cambiar nada, verdad?

Verdad?

Hola?

FIN (yo espero que no, que solo sea COMIENZO)

Ismael Serrano – Volveremos

PD/ Lo volveré a repetir, por si alguien no lo ha pillado o leído:

IRONÍA IRONÍA IRONÍA IRONÍA IRONÍA IRONÍA

PPD/ Vídeo resumen del 15-M:

PPPD/ Ja no saben qué inventar aquests del PP…

Capítol 31: Inesperada

Com la pluja de migdia…

Com el vent de gregal…

Com les platges infinites…

Com la neu sobre el mar…

Com el silenci quan suspires…

Com les ganes de plorar…

Com la tendresa de viure…

Com els jocs d’imaginar…

Com les victories perseguides…

Com les ones sobre el mar…

Com els teus ulls rera el vidre…

Com el café on vam quedar…

Com els vagons que vibren…

Com totes les tardes de postal…

Com tots els estius sense viure…

Com una peli sense final…

Com un post a punt d’escriure…

Com una carta amb un regal…

Com un amor sense vida…

Com un tresor amagat…

Com una clase tranquila…

Com un dia sense pa…

Com si tot fos mentira…

Com tu…

L’inesperat somriure que em brindes.

Com jo…

L’inesperada força per viure.

Com tots…

L’inesperat final hem d’escriure.

INESPERADA

FI

PD/ Inesperat també és el retorn de Maendra, que és posible que surti d’aquí poc… O no. Haureu d’esperar per saber-ho. Jujuju…

PPD/ Inesperada també és la nostra misteriosa Espontánea, que fa bastant q no diu res. A veure amb que ens sorpendrà ara…

PPPD/ No podia marxar sense un dels meus… FINALS INESPERATS:

Y aleshores, vaig descubrir que el món era una bola de pél.

FI

(o hauria de dir millor final absurd?)