Rendija

Papá era muy estricto con sus normas. O se hacían las cosas a su manera o no hacían de ninguna manera.
Al menos mamá te pasaba algo de comida cuando te encerraban en tu habitación. Aunque tenía que hacerlo cuando Papá no vigilaba, y eso era muy poco frecuente.
Ay sí, cuanta hambre y cuanta sed… Y cuanta ira acumulada. Era en esos momentos cuando me necesitaba más y siempre acudía. Te hacía compañía, cuidaba de ti… ¿Y al final te ayudé a solucionarlo todo, verdad?.

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