Dormitorio

Te diriges a la puerta que tienes más cerca, la que lleva al dormitorio principal. Consigues abrirla sin ninguna dificultad. Nada más entrar, ves un armario ropero de madera muy amplio. Y a tu izquierda, una cama de matrimonio en la que hay una figura estirada. Se trata de un hombre corpulento de unos 45 años, cabello negro corto y barba. A primera vista parece que está durmiendo, pero en cuanto enfocas sus ojos encuentras dos pozos de oscuridad, dos agujeros negros que ya no pueden ver, pero siguen observándote fijamente. Tiene la camisa blanca manchada de sangre, así como los pantalones oscuros. Al igual que la mujer al final de las escaleras, está muerto. Pero a diferencia de ella, éste no tiene una expresión apacible en su rostro, con la boca abierta en un grito mudo y las manos crispadas, cómo si fuera a darte un puñetazo con ellas en cualquier momento. Te acercas para examinar el cuerpo, pero no encuentras nada destacable. Al igual que con la mujer, no puedes hacer nada por él, así que decides volver y seguir adelante.

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