Cerveza

El jugo mágico de papá que usaba siempre que quería olvidarse de algo. ¿No te acuerdas de nada, verdad? Ni siquiera de tu viejo amigo Scott. Era tu compañero, ¿recuerdas? Siempre acudías a mí cuando te pasaba algo malo, y yo te consolaba y te guiaba en la oscuridad. Te enseñaba cosas que jamás habrías aprendido por tu cuenta. Pero al final tú no pudiste seguirme. Eras un “niño bueno” al fin y al cabo. Aunque olvidaste una de las lecciones más importantes: No puedes huir de mí. Siempre estaré ahí. Da igual las veces que tenga que recordártelo.

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