Capítulo 80: Voz (I)

Me ha costado mucho, pero por fin éste relato puede salir a luz. Muchas gracias a todos los que me han ayudado a comenzar ésta historia, sin vosotros ésto no habría sido posible. Espero que la encontréis entretenida y que podáis desvelar todos los misterios que esconde.


Era casi medianoche y Laura se encontraba medio dormida, sentada frente a su ordenador. Estaba muy cansada, después de llevar toda la velada intentando terminar el dichoso trabajo de la universidad, cuando dejó de teclear por un segundo y volvió su cabeza.

-¿Hay alguien ahí? –preguntó a la oscuridad del piso.

Desde hacía un minuto Laura estaba oyendo una voz. No sabía decir si era de hombre o de mujer, a pesar de ser lo suficientemente alta y clara como para que pudiera entender cada palabra que decía. Tampoco tenía ningún tipo de inflexión: no era amenazante ni seductora ni suplicante. Simplemente era la dicción tranquila y serena de alguien que está hablando con normalidad. Pero eso solo hacía que estuviera aún más asustada.

-¿Quién está hablando?-volvió a preguntar, mientras salía de su habitación al pasillo.

Nadie le contestó. Laura estaba cada vez más nerviosa. Sabía que era una persona corriente. Sabía que era inteligente. Sabía que estaba cuerda. Sabía que a veces tenía tendencia a enfrascarse en los libros y buscar tiempo para estar a solas, pero también sabía que era algo normal y que no la afectaba en absoluto. Y ahora esa voz estaba haciéndola cuestionar todo lo que sabía.

-¡Esto no me hace ninguna gracia! ¡Deja de hablar, ya! –exigió la muchacha, enfadada.

Pero la voz no dejaba de hablar y ella se encontraba cada vez más y más indefensa. Ese sentimiento le hizo florecer recuerdos de su infancia, recuerdos que mantenía guardados bajo llave y que ahora no podía tener. Aquella letanía la transportó al pasado, cuando oía los golpes que su padre le hacía a su madre y ella se quedaba en su habitación llorando y abrazando su almohada. Cada palabra de aquella voz inflexible era un puñetazo que no podía parar y que seguía retumbando en su conciencia.

-¡Por favor, para! –imploró la niña, llevándose las manos a los oídos.

Aunque era inútil. La voz le llegaba directamente al cerebro y no podía hacer nada para detenerla. Le estaba haciendo recordar cosas que no quería, metiéndole ideas extrañas en la cabeza y volviéndola cada vez más y más loca. Tenía que encontrar una forma de hacer que se callara y dejara de decirle todas aquellas cosas horribles que envenenaban su mente. Desesperada, buscaba en cada habitación, en cada cajón, algo que pudiera servir, pero no había nada, nada, nada y su ansiedad iba creciendo a cada paso. Tenía que hacer algo deprisa, tenía que hacer algo pronto o esa voz acabaría consumiendo cada centímetro de su cerebro, hasta que sus propios pensamientos no fueran más que pulpa diluida.

En la cocina, encontró el cuchillo. Su tren de pensamiento se paralizó con solo verlo. Lo cogió de forma lenta y calculada, pero el instrumento temblaba en su mano. No había otra opción, no había otra forma, pensaba. O quizás era la voz la que le hacía pensar eso. Las lágrimas caían por su rostro mientras se debatía entre abrirse la sesera con el cuchillo o dejar que aquella voz siguiera con su discurso frío para siempre.

-¡NOOOOOOOOOOOOO! – gritó Laura, soltando el cuchillo y huyendo de la cocina, de su piso, de la voz, de todo.

Iba tan deprisa que apenas notó como atravesaba el vidrio que daba a la terraza y quedaba tirada en el suelo. El dolor llegó después, mientras oía el ruido de los coches en la calle, los gritos de los vecinos de la terraza de al lado y la incesante voz de su cabeza. Y luego todo se apagó, mientras perdía la conciencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s