Capítulo 65: Vientos de Tristeza

Hola de nuevo. Anoche hizo mucho viento y me sentí inspirado. Aquí tenéis lo que salió.

Es de noche. El viento arranca todos los sueños, dejando solo el ruído del vacío, el eco de tu ausencia en mi corazón. Insomne, cansado y triste me levanto, renunciando de una vez a encontrar la placidez dormida, mientras la tormenta sigue golpeando las ventanas, colándose por todos los rincones de mi alma.

Preparo un té y me invade tu recuerdo: tu voz, tu risa y tu olor me asaltan en esta noche ventosa y fría, provocando un torrente de nostalgia. Mientras el agua hierve, mi mente viaja a esos días llenos de luz y calor, en los que andábamos juntos a todas partes, en los que no conocía la desgracia de saberte perdida. Días de juegos y risas, escapando de la realidad aburrida, creando nuestro propio mundo de ilusiones. Días de palabras infinitas, con las que atábamos la cuerda que nos unía cada vez más, por muy lejos que nos encontráramos.

“¿Qué habra sido de esa chica?” me pregunto para dentro, “¿Le costará dormir con este viento? ¿Pensará también en mi en este tiempo?”. La tormenta me trae su respuesta, llenando el desánimo con su vacío y diciéndome:

Ella ya se ha olvidado de ti

El té sabe amargo, mientras trato de borrar esos pensamientos de mi mente, inútiles y egoístas. Pero el vendaval sigue golpeando el cristal y gritándome con sus palabras huecas:

Tu no significas nada para ella

Una lágrima desafortunada cae por mi rostro, mientras maldigo mil veces mi suerte, mi tristeza y al viento, que aún sigue exclamando:

Nunca significarás nada para nadie

Me escondo tras las mantas, tratando de ocultar el ruido que atormenta mi corazón, el huracán que me destroza por dentro, pero no sirve de nada. Ya no puedo parar el torrente de pena que llevo en mi alma y me invaden todos los recuerdos, ya no solo de tí, sino de todas las personas que hoy faltan en mi vida: amigos, compañeras, amores… Sus rostros vienen a mí, formando un museo de mis errores y fracasos, de esta dulce tristeza, que viento arrastra cada año.

El susurro del tiempo resuena por todos lados, dejándome confuso, sin vida ni esperanza, volviéndome una pálida sombra hueca, atrapada en la soledad de mi cama. No habrá finales felices, no habrá sueños ni redención, no mientras sople este viento y su dulce y triste canción. Eso pienso mientras me hundo en las oscuras olas de la aflicción cansada, náufrago de mi mente, perdido en la playa de la desesperación.

Pero si mañana sale el sol y la tormenta ya se ha ido, saldré otra vez a buscarte y recordarte que aún sigo con vida, que pienso en ti de vez en cuando y que tu presencia alumbra mi mundo. Entonces quizás el tiempo no sea tan frío, quizás hayamos aprendido a manejar el tiempo, quizás un poco de vida llene este hueco que deja el olvido.

FIN

Anuncios

4 comentarios en “Capítulo 65: Vientos de Tristeza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s